viernes, 16 de octubre de 2015

Lenguaje Cinematográfico de Franquicias

En el cine existen una serie de palabras que son bien técnicas en cuanto a las franquicias se refiere. Una franquicia, según Wikipedia, es: en los medios de comunicación es una propiedad intelectual que incluye los personajes, el escenario y las marcas registradas de una obra original de algún medio (por lo general una obra de ficción), como una película, una obra literaria, un programa televisivo o un videojuego. Las reconocerán porque son películas que suelen tener varias partes, como las de los personajes de Marvel, las de Harry Potter, las de Lord of The Rings, etc.

Dicho esto, paso a ponerles esta infografía que traduje de una que encontré en inglés, y que nos ayudará a aclarar ciertos términos. Con muchos de ellos ya seguro están familiarizados, pero otros como la "retrocontinuación", puede que les resulten nuevos. También es posible que, al ver la definición sepamos que esta o tal película, cae en esta o aquella categoría, pero no podíamos categorizarlas porque simplemente no sabíamos que esa categoría existía...

Bueno, en verdad espero que esto les sirva para aprender más sobre esto del lenguaje de franquicias Hollywoodense.

NOTA: Para ver bien la imagen, le dan click derecho y luego a "Abrir imagen en una pestaña nueva", allí le pueden hacer Zoom y leerla.




miércoles, 7 de octubre de 2015

"You want a revelation, some kind of resolution..." 
"but there is a conversation I just can't have tonight..." 
(Florence and The Machine)

And the question keeps coming again and again... 
Who am I? 
You Universe keep shaking me, 
asking me when am I going to wake up 
And I keep telling you I dont know 
And hiding behind the same music and stuff... 
You have been talking but
I'm so disconnected from my heart... 
I just don't know who I am,
I just don't know who I am.

What am I gonna do?
What am I gonna do if I never find myself?

viernes, 2 de octubre de 2015

Este poema no eres tú


Quise escribirte en estas líneas
Para poseerte
Para dibujar cada contorno tuyo
Como lo recuerdo
Tus ojos almendrados y curiosos
Tus labios carnosos
Tus manos suaves
Tu pecho cálido
Tu cabello rizo y desaliñado
Tus brazos fuertes
Tus nalgas firmes
Tus contorneadas piernas
Tu manera de besarme
Tu delicadeza al tocarme
Tu ingenio al hablar
Tu sentido del humor

Pero todo esto no eres tú

Tú eres la risa que dejas escapar algunas veces
Tú eres esas cosas que piensas y no aciertas a decir
Tú eres esa manera de mirarme
De ir por la vida como si nada importara demasiado
Viviéndolo todo, estando presente
Tú eres esa forma de quedarte dormido tras hacer el amor
Tu forma de agarrar la guitarra
Aferrándote a ella como a la vida misma
En esas noches en que la luna es testigo y compañía
Eres el sonido dulce de tu voz cuando cantas
Para mí o no
Eres esa sonrisa que lo dice todo
El sudor que corre por tu frente cuando comes...

Reconozco que mis palabras son incapaces de contenerte
En todo lo que eres
Este poema no eres tú
Y es mejor así.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La lluvia

La lluvia no me gusta. No me gusta cuando estoy en la calle y llueve. Eso me desespera, me hace sentir que la ciudad y todo a mí alrededor está sucio. No sé cómo explicarlo… Además, me pone nostálgica. Muy… Y me quita las ganas de hacer las cosas. Entonces me pongo contemplativa y triste, y quiero quedarme en cama todo el día.

No me gusta la lluvia. Mirarla desde una ventana de cristal me gusta un poco. Me calma por unos instantes si la veo estando en la montaña o en un lugar con mucha vegetación, pero después me pongo como describí anteriormente y por eso no me gusta. Hay días que llueve bonito, lo reconozco. Como con esa calma, como que la lluvia no tiene prisa por caer y sólo cae y suena con las calles y los techos. Y entonces me pongo contemplativa otra vez. 

De pequeña, me bañé muchas veces bajo la lluvia. Era una de mis cosas favoritas. La última vez que lo hice, que fue hace un par de años, creo, lloré… Y fue tan bonito y mágico y liberador y extraño. El agua caía sobre mí y con ella se mezclaban mis lágrimas. Y me sentí purificada, limpia. Esa vez necesitaba eso. Fue una cosa rarísima…*


*Nota: Gracias a un escritor amigo que le dio unos toques de magia ;)

lunes, 31 de agosto de 2015

Mientras, lo seguimos intentando

¿Están todos los amores destinados a ser o a durar? ¿Qué se hace cuando no se sabe amar (como el otro quiere)? ¿Qué se hace cuando tu amor no es suficiente, cuando el amor en sí mismo no es suficiente y a uno se le van yendo las ganas de luchar? 

No todos somos tan fuertes. No todos estamos preparados para renunciar a ciertas cosas y no todos nos conformaremos con menos. No todos renunciaremos a la magia, a la pasión, a la locura por una vida tranquila y apacible, por una compañía decente, fiel y tolerable, por dos niños, un perro y una casa propia.

Algunos preferimos esperar y arriesgarnos a estar solos, aunque cueste y duela, hasta que la vida nos cambie la opinión a golpes limpios o se nos harte el corazón. Mientras, lo seguimos intentando.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Extrañando a un Duende


Pensé que ya no estaría, que la habría desterrado para siempre de sí, que ya no la quería, que su magia se había disuelto, que se había roto el hilo invisible y se había desmoronado el puente que construyeron con tantas palabras dulces... Pensé que se había ido al exilio, llevándoselo todo. Tal vez sea así.

Nadie es imprescindible, esa lección ha llegado a mí tres veces esta semana, de tres maneras distintas pero siempre lo mismo; podemos ser importantes para muchos o para alguien, pero la vida es lo más importante y continúa y, aún si no continuase la vida, seguiría este planeta dando vueltas. Para algunos más frío, más solo, peor, pero seguiría girando porque al final no somos nada más que polvo de estrellas y lo que dejamos en la gente.

El autor no es su obra, es lo que te hizo sentir al contemplarla, leerla o escucharla. Esa Maga no era una cosa sino todas esas cosas que dejó en ti. No hubiera podido, aunque quisiera, llevármelo todo, porque yo no era yo sino todo lo que te di. Y lo que tú me diste.

domingo, 9 de agosto de 2015

Estar harto está bien

Uno no siempre tiene a quien decirle ciertas cosas, como que está “jarto” de su trabajo, por ejemplo. No, no es que uno sea desagradecido o que no comprenda la fortuna que tiene de tener un empleo, especialmente en esta economía. Simplemente uno está harto. Harto de lidiar con la misma gente y sus majaderías, de su jefe, de su salario (que el “algo es algo” no es aliciente cuando tienes un cúmulo de cuentas por pagar  y lo que ganas no te da para llegar a fin de mes), de hacer siempre lo mismo, de no sentir que se hace algo lo suficientemente productivo o ‘meaningful’, o simplemente se está hastiado de la rutina diaria, del 8 a 5, de la vida…

Si estás atravesando por una situación como esa, I feel you, no estás solo o sola y quiero que sepas que está bien sentirse así de vez en cuando o al menos una vez en la vida. Somos seres humanos, nos cansamos de las cosas que no nos hacen mucho sentido o por las que no sentimos pasión y, a veces, hasta de las cosas que nos gustan y a las que pensamos que podríamos dedicarnos toda la vida y al final descubrimos que no es así y tenemos el derecho de quejarnos si eso nos alivia el hastío porque eso no siempre significa que nos vamos a quedar ahí, o al menos no debería significarlo.

Estar harto de una situación es incluso positivo. Eso significa que algo no anda bien. Es un indicador de que debemos cambiar lo que estamos haciendo, en este caso, redirigir el curso de aquello que hacemos para obtener dinero (que eso de “ganarse la vida” suena un poco… mal). Estar harto nos dice que debemos poner en práctica nuestro plan B, crear uno si no lo tenemos, cambiar algo en nuestras vidas, volver a enamorarnos de lo que hacemos o bien, cambiarlo radicalmente.


Si estás en mi lista de amigos y te sientes cansado, bien me lo puedes decir que yo me siento a quejarme contigo o te recito algunas frases motivadoras resultado de mis años de lectura de autoayuda por allá por mi adolescencia, esto dependerá de cómo vaya mi día. El caso es que sepas que a todos nos pasa y que se puede salir de eso. Toma un curso, aprende algo nuevo, sal con amigos, habla de lo que te pasa y busca encontrar soluciones… hay muchas salidas, pero todo esto puedes hacerlo mañana, si estás harto, al menos por el día de hoy no tengas miedo de quejarte, mañana todo estará más claro.

lunes, 3 de agosto de 2015

En un universo paralelo...

No nos hicimos simulacros ni promesas. Dimos lo que quisimos y pudimos. No pedí más. No me exigiste más. Nos regalamos los besos y las sonrisas, las caricias y las miradas furtivas. En un universo paralelo, tus ojos detuvieron las estrellas para que pudiera mirarlas allí. 

Nos alejamos lo necesario para que la necesidad no se perdiera. En un universo paralelo no somos conscientes de nuestra existencia ni de la existencia de este otro universo en el que esto fue posible. 

La distancia se fue abriendo a medida que el camino nos traía de vuelta. Nos quedaron las canciones, los lugares, las gentes, los testigos… En un universo paralelo yo escribí esas canciones y tú las cantaste y en otro, viceversa, en uno cualquiera yo soy esa amiga que encontraste en el bar y tú quien creó la cerveza que bebimos o quien rompió el corazón de Mary y la hizo quedarse. 

Nos despedimos sin adiós y sin certezas... Sin embargo, en un universo paralelo, esto que ya terminó, recién empieza.

jueves, 28 de mayo de 2015

Soñábamos con recuerdos

Amábamos la literatura y todas soñábamos con ser la Maga, la Vèra, la Bruja, la Virginia, con ser salvadoras o trágicas, recordables, dejar huellas, ser únicas, especiales, merecedoras del amor de un sátiro, un amor tumultuoso e inconstante, rabioso, extraño, un amor que sólo entenderíamos nosotras y el amado, nadie más. Esa burbuja mágica en la que el exterior no cabe. Soñábamos con ser llama y flecha y motivo y luz y oscuridad y remanso y manantial y torrente, todo al mismo tiempo. Vivir esas historias que sólo traen las noches de bohemia, esas que se guardan en el mejor lugar de la memoria para ser contadas a las nietas para que sepan que no siempre fuimos estas abuelas que seremos, para que sepan que vivimos la vida y que entre ellas y nosotras no hay tal diferencia y principalmente, para recordarnos a nosotras mismas que no todo fue en vano, que vivimos, que inspiramos canciones y poemas y cortos o películas (o al menos fuimos las que sonreíamos mientras los veíamos crear o tocar, o declamar y destapábamos las botellas y asentíamos y soportábamos los períodos de frustración creativa o los guiábamos en sus procesos y los retábamos a mejorar o éramos inspiradas también y creábamos lo propio), recordar que fuimos parte de algo importante, que vivimos.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Evaluando el camino

Con el tiempo descubres que tantas cosas de las que querías no son las que verdaderamente necesitas y por eso sufriste. Tuviste que dejar ir cosas que realmente te habías convencido a tí misma que eran necesarias y buenas para ti. Ya tuviste que dejar ir al "amor de tu vida", Ya tuviste que ver partir a la persona que más querías en el mundo y descubriste que, ante todo y pase lo que pase, la vida prevalece, sigue ahí, caminando y cambiando y cambiándote el panorama y la perspectiva. Ya tuviste que dejar ir amigos también. Descubriste que ser popular y conocer mucha gente no es lo que importa sino tener a esa red de apoyo, esos pocos buenos y grandes amigos que, pase lo que pase, siempre van a estar ahí, no siempre de tu lado, pero sí a tu lado. 

Entiendes el valor del desapego y la diferencia entre egoísmo y amor propio.

Descubriste además, que tus padres no son lo que pensabas, hace un tiempo ya, durante tu adolescencia, los descubriste como los seres humanos e imperfectos que son e hiciste conciencia del daño que te hicieron algunas de sus acciones, pero ahora los entiendes, has empezado a descubrir por qué son cómo son, que son personas y que tienen derecho a equivocarse y te preguntas qué equivocaciones cometerás o no con tus hijos. Has aprendido de ellos tanto lo que idealmente debes y lo que no debes hacer en la crianza de tus propios retoños y, sin importar lo malo que hayan hecho, se los agradeces.

Ahora entiendes las razones de las cosas negativas que te pasaron hace años, eres consciente de que eres la suma de las experiencias vividas y estás en camino de estar conforme con todas ellas y has descubierto que el tiempo es el padre de todas las respuestas y que el que busca, encuentra.

Descubriste también que no estás para nada donde creíste que estarías cuando eras una niña y tener 25 era ser vieja y estar casada y haber sido madre al menos de dos niños... eres consciente de que no estás preparada para dar ese gran paso por ahora y poco a poco ha dejado de desesperarte la idea de quedarte jamona.

Has crecido, querida, has crecido. Y lo hiciste poco a poco y sin afán, con cada golpe y caída y lágrima y sonrisa o carcajada. Fue casi sin darte cuenta, pero ahora que miras hacia atrás y ves la diferencia y evalúas el trayecto, puedes sentirte orgullosa de quién eres (el resultado de tu propia batalla) y estar segura de que si ya pasaste por tanto, podrás con todo lo que pueda venir, aunque en el momento lo dudes, estás preparada.

viernes, 22 de mayo de 2015

Ejercicio (editado)

Llueve y estoy sola en un bar de la ciudad. Consciente de que habría sido más romántico decir Bueno Aires o Madrid pero estoy en otro continente y Santiago es el nombre de esta ciudad, la misma que me vio nacer y crecer y la misma que espero algún día me vea morir. El trago tiene más alcohol que todo lo que he tomado antes y no me importa, también me van a cobrar carísimo; un señor que se veía pudiente ya se ha quejado y dejó su trago, pago, en la barra; pero eso tampoco me importa. Suena a lo lejos un merengue típico, el Prodigio canta una canción del Terror y yo quiero pararme a bailar, pero estoy sola. Sola en este bar, sintiendo el alcohol en mi aliento y consciente de que no he comido nada y de que es posible que pase sola toda la noche. Triste situación, pueden pensar los transeúntes y hasta los camareros y el bartender. Pero yo no me siento triste y tampoco exageradamente sola. Estoy conmigo misma, estoy enseñándome a estar conmigo misma, a disfrutar de mi compañía.
El plan es ir al cine pero no creo que acabe el trago antes de las 6:50, son las 6:12. Sigo con ganas de bailar y prometo que si estuviera acompañada ya me habría parado a hacerlo. Últimamente me encanta bailar y estoy dispuesta a hacerlo todo el tiempo, es parte de mi nuevo yo. Sorbo a sorbo, comprendo lo inconveniente y reckless de estar tomando sin nada en el estómago. Quiero tener valor esta noche para aceptar que estoy sola.
Un padre aúpa a su niña y recuerdo que tengo muy pocos recuerdos de mi niñez y eso me entristece a veces, pero supongo que uno recuerda lo necesario.
Estoy ahora debatiéndome entre Cerati, que suena en el bar en que estoy sentada y el merengue de Banda Real que suena a lo lejos, donde sonaba el anterior y descubro que así soy yo. “Come de mi carne de Cerati” y “Como yo te quiero” de Juan Luis Guerra. Tan ambivalente y única, tan yo y eso me encanta.
Saludar con felicidad genuina a pesar de los propios pesares y sin importar lo que piensen los demás. Un compañero de trabajo me ha visto sentada, sola, tomando, en verdad es su esposa quien me ha reconocido y le ha hecho voltear a saludarme. Está bien, pienso.
Sigo queriendo bailar. “Todo tiene su tiempo” de Juan Luis suena en el bar lejano mientras aquí suena una del Licenciado Cantinas, una que no conozco pero que es de antes de que se pusiera a cantar rancheras. Cuántos recuerdos me trae su voz. Recuerdos de un amor lejano e intenso.
No llevo la mitad del trago y ya me estoy mareando. Suerte que la flota tiene minutos y puedo llamar a Marle o a un taxi que venga a recogerme los huesos a la Plaza bonita, la que está casi vacía y donde venden overpriced.
Tengo el valor de releerlo todo y corregir el texto. Estoy en el celular y algunas veces el autocorrector va por donde se le canta. Eso me irrita siempre, pero no hoy.
Tengo ganas, de pronto, de esta en Cabarete o en el bar lejano bailando "Ella no está enamorá de mí", hasta abajo, con un desconocido. He decidido que publicare esto en mi blog, tal cual. Es un buen ejercicio.
Son las 6:27, pronto no podré coordinar ni mis pensamientos, mucho menos mis pasos fuera de esta plaza. Pero sigo tomando, me lo van a cobrar igual y no vale la pena dejarlo aquí. Además, está buenísimo. No sé tampoco si después del trago me quede dignidad para no llamar al amiguito de turno y ver qué decidió. Ojalá pueda ir a ver la película, aunque lo más probable es que me dé un ataque de… lo que sea (ah, sí, sensatez era la palabra) y que me vaya a casa. 6:29 y el trago está por más de la mitad. ¿Qué será lo que tanto chateo?, pensarán los del bar. El celular casi se descarga. Dejaré la nota aquí, por ahora.
Me casaré cuando se me cante. El pensamiento me vino del tipo de al lado que dijo, tras ser interpelado por el bartender, que se casará a los cuarenta, que sólo le faltan once años para eso.
Pienso en que no sé cómo rayos me voy a parar decentemente de esta silla. Jajajaja. Ya estoy que me río sola. ¿Se bailará en el bar lejano? Porque todo lo que hacen es poner música bailable y yo ni sé si ahí se baila. Creo que no y no le veo el punto a poner música bailable donde no se puede bailar. Este ejercicio me resulta divertido.
Voy a llamar.
Nop, eso no sirvió para un carajo. Estoy definitivamente sola. No tengo siquiera alguien a quién pueda usar, es increíble y hasta indignante. Coño, con lo buena que estoy. Quizá tenga que ver más con lo buena que soy... O con lo pendeja.
Eso es lo malo de esta ciudad, la gente no se arriesga. En una zona costera ya hubiese encontrado a alguien, pero así es la vida. Deja tomarme esto que no parece acabarse nunca y largarme a la mierda de una buena vez.
Dios bendiga el autocorrector. Buenas noches. Me sorprende que la batería me diera para tanto.
Ojalá pudiera llegar a la casa vacía, desnudarme, poner música suave, llorar un rato y dormir.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Dangerous Smile

Have you ever seen a dangerous smile? Have you been hopelessly seduced by it? Smile the next time you look in the mirror. Then answer me.

domingo, 17 de mayo de 2015

To you

I didn't want to go home tonight. This afertoon the city was so perfectly empty and lonely que hubiera sido maravillosa llenarla con nuestras soledades. Y ahora que la noche por fin ha caído, quisiera salir a esconderme contigo, a cerrar los bares, bebernos la vida trago a trago, a descubrirme diferente y a sorprenderme de mí misma y de que aún no me hayas robado un beso. No quería mi cama esta noche, tan desabrida y vacía, no quería escribir éstas líneas tampoco, quería dejar la educación de lado y escribirte en la piel un par de obscenidades. Volver a ver tu sonrisa y decirte por fin cuanto me encanta. Pero aquí estoy, esperando un milagro que no es conveniente que suceda. Calmaré mis ansias con estas letras y te dejaré ir.

lunes, 20 de abril de 2015

Buen viaje.

Y al final te dejé ir. Te dejé escapar entre los suspiros a la Luna. Te pensé, te sentí, te recordé, te envié mi amor y te dejé ir. Eres feliz ahora y eso me hace feliz a mí también. Abril te trajo de nuevo a mi memoria pero te trajo diferente, lejano, suave, indoloro, dulce. Y estoy agradecida por ello. Buen viaje.

Abril

Hay días como hoy en los que me da por extrañar, por desear cosas diferentes, días en los que anhelo la compañía de ciertas gentes... pero es abril y no puedo confiar en mis sentimientos cuando es abril.

Summer is coming.

lunes, 23 de febrero de 2015

A ti.

No quiero esperar a la siguiente vida para perderte

Quiero enredarme entre tus olas otra vez y decirte adiós una, dos, tres, mil veces

No quiero anhelar otro beso tuyo toda la vida

Quiero tu mar y tu tormenta en vez de esta calma vacía

Dame tu libertad llena de dudas, no me importa

Quédate porque teniendo este cielo sigo prefiriendo el infierno que representas

Déjalo todo porque sabes que es verdad

Y si mis ojos no pueden volver a ver el cielo de tus manos, aunque te pierda después, mi vida no estará completa nunca más.

Frase.

"Existir es no estar pero que alguien te nombre..." Thomas Chatterton